¿Que diran de mi?
 
La Cruz.
El Tren Equivocado.
¿Como arreglar al Mundo?
No juzgues apresuradamente.
La Supertienda.
Todas tus lagrimas y toda tu sangre.
El poder del sacrificio.
El Equipo del Señor.
El Valor de la unidad.
La Golondrina
Gúliver y Los Liliputenses.
Ojos Magicos.
Otro ha Fallecido.
Papi, prestame cinco dolares.
Tres Jovenes.
¿Que diran de mi?
“El secreto de las águilas”
Lo que Yo podria hacer.
“El Aguila”
La isla de los sentimientos.
Una Caja de Besos.
La Televicion.
Clavos de Coraje.
El Conejo y el Perro
La historia del Burro
El Barbero
EL COFRE DE VIDRIO ROTO
El Fabricante de Lápices...
EL TURISTA Y EL SABIO
El Elefante Encadenado
Quitate la Capa
¿Quien Gana la Carrera?
El Profesor que reto a sus estudiantes.
Granos de Cafe.
¿Que diran de mi?

Este año despedí varios duelos en el camposanto. Algún día yo tendré que morir, y tú también. ¿Cómo será tu entierro? ¿Qué dirán de tí? Vamos a suponer que estamos reunidos frente a tu cadáver. Tus familiares están llorando. Antes de depositar tus restos en el hoyo, como ministro tengo que decir unas palabras. Quisiera que tú me ayudes a llenar este formulario. Te invito a ser honesto contigo mismo, indicando cuáles son las expresiones y los textos correctos, que realmente reflejan tu verdadera persona, tu manera de vivir y tu relación con el Señor.
DESPEDIDA DEL DUELO
"Cuando ______________ (Escribe aquí su nombre) escuchó el glorioso evangelio de Jesucristo, descubrió que era pecador y necesitaba un Salvador, me siento (alegre — triste) al decir que (aceptó -- rechazó) el evangelio de todo corazón y como consecuencia, (aceptó — rechazó) el gran don de salvación que Dios nos ofrece por su gran amor para todos los hombres. (Favor de indicar el texto más apropiado: Mat. 11:28-30; Apoc. 22:17; Hech. 2:37-41; Hech. 13:44-46 y Rom. 6:15-18, 23).
Al pasar los años, (él — ella) se envolvió más y más como (cristiano — pecador) y su corazón se (ablandó — endureció) cada vez que escuchaba la dulce historia del amor de Dios. (Apoc. 2:7; Mat. 13:15; Hech. 2:40-41; 17:11 y Sant. 4:7-8).
Era regular en (asistir — faltar) a los cultos y estudios bíblicos de la iglesia. (Siempre pudimos contar — Nunca pudimos contar) con sus talentos. (Heb. 10:25; 2 Tim. 2:15; Jn 9:4; 1 Cor. 15:58 o Apoc. 2:10).
(El — Ella) era conocido por sus amistades y familiares como persona (muy devota — de poco interés) en asuntos espirituales. Era una persona que pensaba (mucho — poco) en dónde iba a pasar la eternidad. (Sal. 139:23-24 o Col. 3:1-2).
(El — Ella) era de una disposición tan (dulce y maravillosa — amargada y rencorosa) que sus familiares, amistades y hermanos siempre estaban (tranquilos — turbados) por su muerte que se aproximaba. Siempre demostraba (preocupación — desinterés) en los perdidos, los pobres, los afligidos y (siempre apoyaba — nunca apoyaba) los esfuerzos de la iglesia con dichas personas. (Mateo 25:31-46; Mat. 28:18-20; Gál. 6:9-10).
(El — Ella) era tan (amable y bondadoso — egoísta e insensato) que se notaba en todo lo que hacía. (Ef. 4:31-32; 1 Ped. 3:8-9 o Col. 3:12-15). Era (amigo fiel — hipócrita) y por lo que su muerte será de (gran — poca) pérdida para sus familiares, amistades y la iglesia. En consideración de su vida, es obvio que realmente (quería — no le importaba) ir al cielo, ya que puso su confianza en cosas (espirituales — mundanas) y por lo tanto, hoy nos despedimos (llenos — faltos) de esperanza de volvernos a ver en el reino celestial. (Juan 5:28-29; Mat. 6:33; 1 Jn. 2:25; 1 Ped. 1:3-4 o 2 Tes. 1:8-9)".
Todos sabemos que no tiene importancia lo que se dice en el entierro, a menos que refleje cómo la persona realmente vivió. Aunque es pesado meditar en nuestro entierro, la verdad es que revela mucho de la calidad de la persona que somos. No es tema para dejar para mañana. Ahora mismo, ¿cómo estás? Siendo la muerte inevitable, y viviendo aquí de prestado, ¿cómo estás con Dios? ¿Figura tu nombre en el libro de la vida? (Apoc. 20:12-15). ¿Te has arrepentido? (2 Cor. 7:10). ¿Has confesado tu fé en Cristo?(Mat. 10:32-33). ¿Has sido sepultado con Cristo para muerte por el bautismo? (Rom. 6:4). Cristo te llama, te ama y espera tu entrega hoy en vida.