El Tren Equivocado.
 
La Cruz.
El Tren Equivocado.
¿Como arreglar al Mundo?
No juzgues apresuradamente.
La Supertienda.
Todas tus lagrimas y toda tu sangre.
El poder del sacrificio.
El Equipo del Señor.
El Valor de la unidad.
La Golondrina
Gúliver y Los Liliputenses.
Ojos Magicos.
Otro ha Fallecido.
Papi, prestame cinco dolares.
Tres Jovenes.
¿Que diran de mi?
“El secreto de las águilas”
Lo que Yo podria hacer.
“El Aguila”
La isla de los sentimientos.
Una Caja de Besos.
La Televicion.
Clavos de Coraje.
El Conejo y el Perro
La historia del Burro
El Barbero
EL COFRE DE VIDRIO ROTO
El Fabricante de Lápices...
EL TURISTA Y EL SABIO
El Elefante Encadenado
Quitate la Capa
¿Quien Gana la Carrera?
El Profesor que reto a sus estudiantes.
Granos de Cafe.
El Tren Equivocado.

Un conductor ferroviario una mañana comenzó su trabajo como de costumbre, cuando se encontró con una situación anormal. El primer pasajero que se montó en el tren tenía el boleto equivocado. "Lo siento mucho señor", dijo el conductor, "pero usted está en el tren equivocado. Tendrá que cambiar de tren en la próxima estación". Inmediatamente después, tomó más boletos y se encontró que todos estos pasajeros iban en el tren equivocado. Le comenzó a parecer extraño que tanta gente hubiera cometido el mismo error. No hubo de pasar mucho tiempo para que la verdad saliera a flote: era el conductor el que iba en el tren equivocado.
Este acontecimiento ilustra como el error de una persona puede llevar a otros por el camino equivocado. Por supuesto, el error del conductor, aunque no fue intencional, tuvo consecuencias adversas, por lo menos para los pasajeros. Algunos siguieron las instrucciones del conductor y tuvieron que perder el tiempo de tren en tren hasta enterarse de la verdad. Con todo, la pérdida no fue grave. Pero hay casos en que el error es menos tolerable. En asuntos de finanzas, una equivocación de cualquier índole puede dejar en la ruina aun hombre rico. Cuando se trata de salud, un error es aún más crítico. Una equivocación por parte de los médicos, puede resultar en la muerte física de un ser humano. En el área de la religión un error puede desviar a muchos del camino de la salvación eterna.
Debemos asegurarnos que vamos en el tren correcto y en la dirección correcta. Esto por supuesto no se logra a base de opiniones, emociones, o sentimientos, sino a base del conocimiento y la obediencia de la verdad. Cristo lo dijo muy claro: "La Palabra que he hablado ella le juzgará en el día postrero" (Juan 12:48). Cuando se trata de la salvación del alma, la búsqueda de la verdad es mucho más importante que las cosas materiales de este mundo. Es un asunto de vida o muerte (Hebreos 2:1 3).